Chiguayante creció rápido sobre la terraza fluvial del Biobío. Lo que antes era un apacible balneario hoy concentra edificios de altura y conjuntos residenciales que comprimen el perfil sedimentario. En nuestro laboratorio vemos que la estratigrafía local es traicionera: bajo un manto limoso de mediana plasticidad aparecen lentes de arena suelta y arcillas blandas que la norma NCh433.Of2012 obliga a caracterizar con precisión. El ensayo CPT resuelve esa incertidumbre. Hincamos un cono instrumentado a velocidad constante y registramos resistencia de punta y fricción lateral cada centímetro. Sin extraer muestras. Sin alterar el suelo. En Chiguayante, donde la napa freática suele estar a menos de tres metros, esta técnica nos entrega datos que una calicata simplemente no puede dar.
Un metro de suelo mal interpretado en Chiguayante puede costar una cimentación completa. El CPT entrega datos cada centímetro para que eso no ocurra.
